Llego al andén 9 ¾. Fue con su padre, su madre nunca iba, no pregunto porque no le importaba. Ted le dijo que se cuidara y que le gustaría mucho el colegio. Que era muy bueno. Artemisa asintió de mala gana, dio un beso a su padre y se metió en el tren. Busco un lugar vacío y lo encontró casi a mitad del tren, luego entraron un par de chicos que no hicieron muchas preguntas se sentaron y quedaron dormidos. Parecían de último año, al menos Artemisa los veía muy grandes, casi del tamaño de sus hermanos.
El viaje paso un muy tranquilo, de pronto el tren paro, los chicos pensaron que habían llegado a sus destino se pararon y se fueron, Artemisa prefirió esperar, de pronto todo quedo a oscuros y cada vez hacía mas frío, parecía que había gente entrando pero no lo podía percibir por el vapor que había sobre el cristal, El frío se hacía cada vez mas intenso y una extraña sensación de tristeza tomo a Artemisa por sorpresa. Ella se acurruco y espero. Luego de un momento, terrible por cierto, volvió la luz y el tren empezó a caminar, salió del compartimento, en realidad sólo saco la cabeza y escucho algunos comentarios, como que un chico se había desmayado y que eran denme… algo, no pudo retener el nombre. Lo cierto que aún no llegaba y ya comenzaba a odiar ese colegio. Que durante el camino les hacía perder la alegría.
El viaje paso un muy tranquilo, de pronto el tren paro, los chicos pensaron que habían llegado a sus destino se pararon y se fueron, Artemisa prefirió esperar, de pronto todo quedo a oscuros y cada vez hacía mas frío, parecía que había gente entrando pero no lo podía percibir por el vapor que había sobre el cristal, El frío se hacía cada vez mas intenso y una extraña sensación de tristeza tomo a Artemisa por sorpresa. Ella se acurruco y espero. Luego de un momento, terrible por cierto, volvió la luz y el tren empezó a caminar, salió del compartimento, en realidad sólo saco la cabeza y escucho algunos comentarios, como que un chico se había desmayado y que eran denme… algo, no pudo retener el nombre. Lo cierto que aún no llegaba y ya comenzaba a odiar ese colegio. Que durante el camino les hacía perder la alegría.
- Location:releyendo diarios
- Mood:
contemplative - Music:brujas de Macbeth
Ir a Hogwarts no era una prioridad en la vida de Artemisa Tonks, durante 11 años había vivido entre muggles y le gustaba, tenía, una escuela, amigos, una escuela, primos, abuelos , y un mundo donde se sentía cómoda. ¿por qué dejar todo eso para ir a una escuela de magos? Era algo que no entendía, ni siquiera la entusiasmaba, y su madre lo entendía aún menos, había llegado la famosa carta, la mala suerte hizo que la recogiera su madre y no ella.
Andrómeda se sintió aliviada, mas de una vez había temido que su hija pequeña, fuera squib, pero estaba esa carta que lo arreglaba todo, y volvió a respirar tranquila, Artemisa, sin embargo sabía que todo se complicaría lejos de casa, con tanta gente desconocida y rara.
No quiero ir, fue lo primero que dijo Artemisa.
Iras porque eso es lo que eres te guste o no, una bruja.
La discusión aunque siguió fue perdida por Artemisa que a los pocos días paseaba por el callejón dragón en lo que comenzó a ser un camino contra su voluntad.
El caldero, la túnica, los libros, las plumas, todo lo de esa absurda lista iba cayendo poco a poco en el bolso, finalmente la varita en Olivander´s, el dueño, la miró con asombro y luego de una mueva de duda, saludo a Andrómeda de manera cordial y busco la varita adecuada: Espino, 23 centímetros, dura, 1 pluma de hipogrifo y pelo de tejón.
El palito es cuestión se adaptó rápidamente a la mano de Artemisa.
Luego y como para derretir los ánimos Andrómeda y Artemisa tomaron helados en Florean y Fortscue. Fue la última vez que conversaron a partir de ahí todo será silencios y gritos.
Andrómeda se sintió aliviada, mas de una vez había temido que su hija pequeña, fuera squib, pero estaba esa carta que lo arreglaba todo, y volvió a respirar tranquila, Artemisa, sin embargo sabía que todo se complicaría lejos de casa, con tanta gente desconocida y rara.
No quiero ir, fue lo primero que dijo Artemisa.
Iras porque eso es lo que eres te guste o no, una bruja.
La discusión aunque siguió fue perdida por Artemisa que a los pocos días paseaba por el callejón dragón en lo que comenzó a ser un camino contra su voluntad.
El caldero, la túnica, los libros, las plumas, todo lo de esa absurda lista iba cayendo poco a poco en el bolso, finalmente la varita en Olivander´s, el dueño, la miró con asombro y luego de una mueva de duda, saludo a Andrómeda de manera cordial y busco la varita adecuada: Espino, 23 centímetros, dura, 1 pluma de hipogrifo y pelo de tejón.
El palito es cuestión se adaptó rápidamente a la mano de Artemisa.
Luego y como para derretir los ánimos Andrómeda y Artemisa tomaron helados en Florean y Fortscue. Fue la última vez que conversaron a partir de ahí todo será silencios y gritos.
- Location:tomando jugo de calabazas
- Mood:
crappy - Music:Arctic monkeys
